Un rincón de café en el salón: cuándo funciona y cómo integrarlo
Consejos para llevar el coffee corner fuera de la cocina sin que parezca un mueble fuera de lugar.

No todos los coffee corners tienen que vivir en la cocina. Si preparas café con frecuencia durante el día, un pequeño mueble en el salón o comedor puede tener mucho sentido. La clave es resolver agua, limpieza y ruido.
Cerca, pero no pegado a la zona de descanso
Una cafetera de cápsulas puede pasar desapercibida; un molino eléctrico, no tanto. Si utilizas equipo ruidoso, sitúa el rincón lejos del sofá o úsalo en horarios en los que no moleste.
Lleva solo lo necesario
No necesitas trasladar toda la despensa. Café, dos o cuatro tazas, cucharillas y un pequeño recipiente para residuos suelen ser suficientes.
Resuelve el agua
Una jarra bonita o una botella de vidrio evita viajes constantes a la cocina. Cambia el agua a diario y limpia el recipiente con frecuencia.
Integra el mueble
Escoge acabados que ya existan en el salón: madera, metal negro, fibras naturales. El rincón debe parecer parte del espacio, no una estación comercial improvisada.
Mantén la limpieza invisible
Guarda un paño y un pequeño cepillo dentro del mueble. Si necesitas cruzar la casa cada vez que cae café molido, el sistema dejará de ser práctico rápidamente.
Bien planteado, un coffee corner en el salón puede convertir una pausa cotidiana en un momento más cómodo y social.


