¿Necesitas una báscula para café? Sí, pero no tiene que ser sofisticada
Qué funciones merecen la pena y cuáles puedes ignorar si solo quieres preparar tazas más consistentes en casa.

Una báscula es uno de los pocos accesorios que mejora la consistencia desde el primer día. Saber cuánto café y agua utilizas permite repetir una taza buena y corregir una mala con más criterio.
Precisión suficiente
Para café de filtro, una resolución de 0,1 g es cómoda. No necesitas precisión de laboratorio. Lo importante es que la lectura sea estable y responda con rapidez.
Tamaño
Comprueba que quepa bajo tu cafetera o dripper. Una báscula enorme puede ser útil en cocina, pero incómoda para espresso.
Temporizador integrado
Es práctico, aunque no imprescindible. Un teléfono hace el mismo trabajo. Si pagas más por esta función, que sea porque realmente simplifica tu rutina.
Resistencia al agua
El café implica derrames. Una superficie fácil de limpiar y cierta protección frente a salpicaduras son más valiosas que modos automáticos que quizá nunca uses.
Batería
USB recargable es cómodo, pero las pilas también tienen una ventaja: se sustituyen en segundos. Elige lo que encaje con tus hábitos.
Una báscula sencilla y fiable suele aportar más que un accesorio vistoso que solo ocupa espacio.


