Café vienés con nata ligera y cacao
Una versión sencilla del café vienés con nata poco azucarada, espresso intenso y un acabado de cacao puro.

Receta práctica
Todo lo necesario, de un vistazo
- Preparación
- 7 min
- Tiempo total
- 7 min
- Rinde
- 1 taza
Ingredientes
- 1 espresso doble
- 45 ml de nata para montar
- 1/2 cucharadita de azúcar glas, opcional
- Cacao puro
Preparación
- Prepara un espresso doble en una taza pequeña.
- Monta la nata hasta obtener una textura suave, no rígida.
- Coloca la nata con cuidado sobre el café.
- Espolvorea cacao puro y sirve inmediatamente.
El café vienés tiene algo de sobremesa y algo de ritual. La clave está en que la nata no sea demasiado dulce ni demasiado firme: debe acompañar al café y fundirse lentamente con el calor.
Monta la nata solo hasta que tenga cuerpo
No buscas una nata rígida de repostería. Bátela hasta que mantenga una forma suave. Esa textura se integra mejor con el espresso y resulta más agradable al beber.
Poco azúcar
Si el café ya tiene notas de chocolate o caramelo, basta con una pequeña cantidad de azúcar glas en la nata. Incluso puedes omitirla si prefieres un contraste más adulto.
El espresso, corto e intenso
Usa un espresso doble o un café muy concentrado. Una base demasiado larga se diluye al entrar en contacto con la nata y pierde el carácter que hace interesante la receta.
Cacao para terminar
Espolvorea cacao puro justo antes de servir. Es mejor que chocolate rallado dulce porque aporta aroma sin sumar demasiada azúcar.
Tómalo sin remover al principio: así notas primero la nata fresca y después el café caliente. A medida que avanzas, ambos se mezclan de forma natural.


