Recetas

Cappuccino de avellana sin convertirlo en un postre

Un cappuccino aromático con un toque de avellana, poca cantidad de sirope y una espuma fina que deja protagonismo al espresso.

Fotografía editorial para Cappuccino de avellana sin convertirlo en un postre
Fotografía editorial para Cappuccino de avellana sin convertirlo en un postreGuardar esta imagen en Pinterest

Receta práctica

Todo lo necesario, de un vistazo

Preparación
6 min
Tiempo total
8 min
Rinde
1 taza

Ingredientes

  • 1 espresso doble
  • 130 ml de leche
  • 1/2 cucharadita de sirope de avellana
  • Cacao puro, opcional

Preparación

  1. Mezcla el sirope de avellana con el espresso.
  2. Calienta y espuma la leche hasta obtener una textura fina.
  3. Vierte la leche sobre el espresso conservando una capa de espuma.
  4. Termina con un poco de cacao puro si lo deseas.

La avellana combina de forma natural con cafés de notas tostadas y chocolate. El problema aparece cuando el sirope domina la taza. Aquí la idea es usarlo como aroma, no como base de la bebida.

Menos sirope, mejor café

Empieza con media cucharadita. Mezclada con un espresso doble, esa cantidad suele ser suficiente para perfumar sin convertir el cappuccino en una bebida excesivamente dulce.

Espuma fina y brillante

Un cappuccino agradable necesita aire, pero también textura. Evita burbujas grandes. Si espumas a mano, golpea la jarra suavemente y hazla girar antes de verter.

Elige bien el café

Un espresso de Brasil, Colombia o mezclas con cacao y nuez suele encajar muy bien. Si tu café es muy ácido, prueba primero sin avellana o reduce aún más el sirope.

Para terminar

Un poco de cacao puro funciona mejor que una capa de chocolate azucarado. También puedes colocar una avellana tostada al lado de la taza como detalle, sin necesidad de añadirla dentro.

El resultado debe seguir sabiendo a cappuccino: espresso reconocible, leche cremosa y un aroma de avellana que aparece al final.