Cómo conservar el café en grano para que no pierda aroma
Qué recipiente usar, dónde guardarlo y por qué la nevera no suele ser la mejor solución para el café que consumes a diario.

El café empieza a perder aroma desde que se tuesta, pero una buena conservación ralentiza el proceso. No necesitas equipos complejos: basta con protegerlo de aire, luz, calor y humedad.
Compra cantidades razonables
Una bolsa que puedes terminar en tres o cuatro semanas suele ser más práctica que almacenar grandes cantidades durante meses. Comprar menos y con más frecuencia mejora más que cualquier bote sofisticado.
Mantén el envase o usa uno hermético
Las bolsas con válvula y cierre funcionan bien si expulsas parte del aire antes de cerrarlas. Si prefieres un bote, elige uno opaco y de tamaño ajustado para no dejar demasiado volumen de aire dentro.
Lejos del horno y de la ventana
El calor y la luz aceleran el envejecimiento. Un armario fresco y seco es mejor que una estantería soleada, aunque esta última se vea más bonita.
¿Nevera?
Para consumo diario, suele aportar más problemas que ventajas: humedad, olores y cambios de temperatura. El congelador puede ser útil para porciones bien selladas que no vas a abrir continuamente.
Muele justo antes
La superficie expuesta aumenta enormemente una vez molido. Si puedes, conserva el grano entero y muele solo lo necesario para cada preparación.
La mejor estrategia es simple: buen cierre, poca cantidad, lugar fresco y rotación frecuente.


