Guías

Cómo conservar el café en grano para que no pierda aroma

Qué recipiente usar, dónde guardarlo y por qué la nevera no suele ser la mejor solución para el café que consumes a diario.

Fotografía editorial para Cómo conservar el café en grano para que no pierda aroma
Fotografía editorial para Cómo conservar el café en grano para que no pierda aromaGuardar esta imagen en Pinterest

El café empieza a perder aroma desde que se tuesta, pero una buena conservación ralentiza el proceso. No necesitas equipos complejos: basta con protegerlo de aire, luz, calor y humedad.

Compra cantidades razonables

Una bolsa que puedes terminar en tres o cuatro semanas suele ser más práctica que almacenar grandes cantidades durante meses. Comprar menos y con más frecuencia mejora más que cualquier bote sofisticado.

Mantén el envase o usa uno hermético

Las bolsas con válvula y cierre funcionan bien si expulsas parte del aire antes de cerrarlas. Si prefieres un bote, elige uno opaco y de tamaño ajustado para no dejar demasiado volumen de aire dentro.

Lejos del horno y de la ventana

El calor y la luz aceleran el envejecimiento. Un armario fresco y seco es mejor que una estantería soleada, aunque esta última se vea más bonita.

¿Nevera?

Para consumo diario, suele aportar más problemas que ventajas: humedad, olores y cambios de temperatura. El congelador puede ser útil para porciones bien selladas que no vas a abrir continuamente.

Muele justo antes

La superficie expuesta aumenta enormemente una vez molido. Si puedes, conserva el grano entero y muele solo lo necesario para cada preparación.

La mejor estrategia es simple: buen cierre, poca cantidad, lugar fresco y rotación frecuente.