Espresso tonic cítrico: refrescante, seco y muy fácil
Una combinación de espresso y tónica que funciona mejor cuando se controla el hielo, el dulzor y el tipo de café.

Receta práctica
Todo lo necesario, de un vistazo
- Preparación
- 4 min
- Tiempo total
- 4 min
- Rinde
- 1 vaso
Ingredientes
- 1 espresso doble
- 120 ml de agua tónica fría
- Hielo abundante
- 1 tira fina de piel de naranja
Preparación
- Llena un vaso alto con hielo.
- Añade la tónica bien fría.
- Deja reposar el espresso un minuto y viértelo lentamente.
- Exprime la piel de naranja sobre la bebida y sirve sin remover demasiado.
El espresso tonic es una bebida seca y refrescante que divide opiniones hasta que se prepara con equilibrio. La tónica aporta amargor y burbuja; el espresso suma cuerpo y aroma. Si ambos son demasiado intensos, la taza puede resultar agresiva.
Empieza por una tónica neutra
Las tónicas muy perfumadas pueden competir con el café. Para la primera prueba, elige una versión clásica y no excesivamente dulce. Después podrás experimentar con perfiles cítricos o herbales.
El café, mejor afrutado que oscuro
Un espresso de tueste medio y notas cítricas o florales suele integrarse mejor que uno muy tostado. Deja que el espresso pierda parte del calor durante un minuto para no destruir la burbuja al servirlo.
Mucho hielo y vertido lento
Llena el vaso de hielo antes de añadir la tónica. Vierte el espresso sobre una cuchara o muy despacio para crear una capa visual. Esa separación dura poco, pero evita una espuma descontrolada.
El toque cítrico
Exprime solo los aceites de una piel de naranja o limón sobre la superficie. No hace falta añadir zumo: la acidez puede alterar demasiado el equilibrio de la tónica.
Es una buena bebida para después de comer o para tardes calurosas, especialmente si prefieres el café poco dulce.


