Latte de caramelo casero con dulzor ajustable
Un latte cremoso con caramelo sencillo, pensado para que puedas controlar el azúcar y conservar el carácter del espresso.

Receta práctica
Todo lo necesario, de un vistazo
- Preparación
- 5 min
- Tiempo total
- 7 min
- Rinde
- 1 taza
Ingredientes
- 1 espresso doble
- 180 ml de leche
- 1 cucharadita de salsa de caramelo
- 1 pizca de sal, opcional
Preparación
- Mezcla el caramelo con el espresso caliente.
- Calienta y espuma ligeramente la leche.
- Vierte la leche sobre el café de forma gradual.
- Prueba y añade una pizca de sal si quieres reforzar el contraste.
El latte de caramelo suele asociarse a bebidas muy dulces, pero en casa tienes una ventaja: puedes decidir cuánto caramelo necesita realmente tu taza. Con poca cantidad, el sabor resulta más elegante y menos pesado.
Caramelo: intégralo con el espresso
Añadir el caramelo al café caliente ayuda a disolverlo y permite probar la base antes de sumar leche. Si ya sabe equilibrado, no añadas más al final solo por decoración.
Una leche que aporte textura
La leche entera da un cuerpo clásico. La bebida de avena funciona muy bien si prefieres una opción vegetal. En ambos casos, busca una espuma ligera y fluida.
Un pequeño contraste de sal
Una pizca muy fina de sal puede hacer que el caramelo parezca más intenso sin añadir azúcar. Es especialmente útil si usas una salsa casera o un caramelo con sabor suave.
Frío o caliente
La misma base funciona para un iced latte. En ese caso, deja templar el espresso antes de verterlo sobre hielo y utiliza un poco menos de caramelo, porque el frío puede hacer que el dulzor se perciba de forma diferente.
Sirve en una taza amplia y evita recargar la superficie. Un latte bien preparado ya tiene suficiente presencia por sí mismo.


