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Cómo limpiar la cafetera sin convertirlo en una tarea enorme

Una rutina diaria, semanal y mensual para mantener sabor y equipo en buen estado con pocos minutos de mantenimiento.

Fotografía editorial para Cómo limpiar la cafetera sin convertirlo en una tarea enorme
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La limpieza influye en el sabor más de lo que parece. Aceites viejos, restos de leche y cal cambian la taza y acortan la vida del equipo. La buena noticia es que repartir el mantenimiento evita sesiones largas.

Cada día

Retira café usado, enjuaga piezas desmontables y limpia la zona donde cae o se acumula molienda. Si utilizas vapor, purga y limpia la lanza inmediatamente después de cada bebida.

Una vez por semana

Lava bandejas, depósitos y recipientes según las indicaciones del fabricante. Revisa rincones donde se acumulan restos y utiliza un cepillo pequeño en lugar de productos agresivos.

Descalcificación

La frecuencia depende de la dureza del agua y del tipo de cafetera. Sigue el manual: usar productos incorrectos puede dañar juntas o componentes internos.

Molino

No lo olvides. Retira restos de café y limpia las zonas accesibles sin introducir agua donde no corresponde. Algunos molinos permiten desmontar muelas; otros requieren un procedimiento específico.

Señales de que has esperado demasiado

Olor rancio, flujo irregular, vapor débil o sabores extraños son avisos. No esperes a que aparezcan para establecer una rutina.

Cinco minutos frecuentes valen más que una limpieza profunda cada varios meses.