Filtros de papel o metal: cuál cambia más tu café
Diferencias de cuerpo, limpieza, mantenimiento y coste para elegir filtro según el tipo de taza que disfrutas.

Papel y metal pueden utilizarse en métodos parecidos, pero producen tazas distintas. La elección no depende solo de sostenibilidad o coste: también cambia textura y claridad.
Papel
Retiene aceites y partículas finas, dando una taza limpia y definida. Requiere recambios y conviene enjuagar el filtro antes de preparar para eliminar posibles sabores a papel.
Metal
Deja pasar más aceites y pequeños sólidos. El resultado suele tener más cuerpo y una sensación más cercana a prensa francesa, aunque algo más limpia según el diseño.
Mantenimiento
El metal necesita limpieza cuidadosa para que los aceites no se acumulen. El papel simplifica la limpieza diaria porque se retira junto con el café usado.
Coste
Un filtro metálico cuesta más al principio y puede durar años. El papel implica gasto recurrente, aunque la inversión inicial es mínima.
¿Cuál elegir?
Si te gustan cafés brillantes, delicados y con notas claras, papel. Si prefieres cuerpo y textura, metal puede encajar mejor. También puedes tener ambos y elegir según el café.
No hay un ganador universal; hay dos formas diferentes de expresar la misma materia prima.


