Cómo elegir una jarra de leche para latte y cappuccino
Tamaño, forma y material: lo que realmente influye al espumar y verter leche en casa.

Una jarra adecuada hace más fácil crear un remolino, controlar la temperatura y verter con precisión. No hace falta comprar un set completo: una sola medida bien elegida cubre la mayoría de bebidas caseras.
Tamaño
Para una taza, 350 ml suele ser cómoda. Una jarra demasiado grande obliga a usar más leche para alcanzar profundidad suficiente; una demasiado pequeña se desborda al incorporar aire.
Acero inoxidable
Es resistente, fácil de limpiar y transmite la temperatura a la mano, algo útil si todavía no usas termómetro.
Forma
Una base ligeramente ancha facilita crear el remolino que integra aire y rompe burbujas grandes. Las paredes muy rectas pueden funcionar, pero requieren algo más de técnica.
Pico
Un pico definido ayuda en latte art, aunque para empezar es más importante controlar textura que dibujar. No compres únicamente por la forma del pico.
Asa o sin asa
Es cuestión de comodidad. Los modelos sin asa permiten variar agarre, pero se calientan más y no gustan a todo el mundo.
Elige una jarra que puedas manejar con confianza. La mejor herramienta es la que te permite repetir movimientos sin pensar demasiado en ella.


